Gobierno De Sheinbaum Evaluará Cambios Al IEPS En Bebidas Alcohólicas Para Incrementar RecaudaciónLa presidenta Claudia Sheinbaum abrirá la discusión sobre modificar el esquema de impuestos a bebidas alcohólicas, priorizando el combate a la corrupción antes que nuevos gravámenes.
Actualmente, las bebidas alcohólicas pagan hasta 53% de IEPS más IVA; se analiza modificar el cobro basado en contenido de alcohol en lugar del precio.

Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que su administración revisará la posibilidad de modificar el esquema de cobro del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicable a las bebidas alcohólicas, con el objetivo de fortalecer la recaudación fiscal.
La propuesta surgió a raíz de una inquietud planteada en el evento, en la cual se expuso que el modelo actual de impuestos ad-valorem, basado en el precio de venta, podría ser reemplazado por un esquema ad-quantum, basado en el contenido real de alcohol. Este ajuste permitiría, según estudios económicos de 2022, aumentar la recaudación entre 15 mil y 25 mil millones de pesos, representando un crecimiento de 66% respecto a lo obtenido bajo el sistema actual.
La presidenta se mostró abierta a revisar la propuesta, aunque subrayó que la prioridad de su gobierno sigue siendo el combate a la corrupción en sectores donde persiste la evasión fiscal, insistiendo en que antes de aumentar tarifas fiscales, debe asegurarse una correcta recaudación de los impuestos ya existentes.
Actualmente, el marco fiscal establece que las bebidas alcohólicas están sujetas tanto al IVA del 16% como a tasas diferenciadas de IEPS, conforme a su grado alcohólico:
- Cerveza y vinos de hasta 14° G.L.: 26.5% sobre el precio de venta.
- Vinos y bebidas entre 14° y 20° G.L.: 30%.
- Licores con más de 20° G.L. (tequila, ron, whisky, ginebra, etc.): 53%.
Este modelo implica que, por ejemplo, una botella de tequila de precio base de 500 pesos debe venderse en 845 pesos para cubrir impuestos, haciendo evidente el impacto de las cargas fiscales actuales en el consumidor.
La propuesta de ajuste sugiere que el IEPS se cobre de manera similar a los combustibles, es decir, mediante una cuota fija por litro, mililitro o centilitro de alcohol puro, lo cual haría que los productos de mayor contenido alcohólico —como los licores fuertes— absorban una proporción mucho mayor del impuesto.
Durante su intervención, Sheinbaum también enfatizó que el control de calidad en las bebidas alcohólicas debe fortalecerse, especialmente para proteger a los jóvenes y a las personas en situación vulnerable, pero aclaró que esta tarea corresponde a las autoridades de salud y no directamente a las fiscales.
Por otra parte, la mandataria recordó que su gobierno ha logrado avances importantes en términos de eficiencia recaudatoria: de 2024 a 2025, se logró reducir el déficit presupuestal en dos puntos del PIB, equivalente a cerca de 700 mil millones de pesos, sin necesidad de recortes a programas sociales ni a obras públicas. Gran parte de esta mejora se atribuye a la simplificación de trámites ante el SAT y a las acciones emprendidas en las aduanas, que sumaron más de 100 mil millones de pesos adicionales a las arcas públicas.
Con esta posible reforma al IEPS de bebidas alcohólicas, la administración de Sheinbaum busca no solo incrementar los ingresos fiscales, sino también analizar alternativas de política pública para desalentar el consumo nocivo, asegurando al mismo tiempo que el acceso a productos de baja calidad y precio reducido sea más controlado.
Finalmente, la presidenta dejó claro que combatir la corrupción seguirá siendo su estrategia central para fortalecer las finanzas públicas antes de recurrir a cualquier ajuste en los impuestos.Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que su administración revisará la posibilidad de modificar el esquema de cobro del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicable a las bebidas alcohólicas, con el objetivo de fortalecer la recaudación fiscal.
La propuesta surgió a raíz de una inquietud planteada en el evento, en la cual se expuso que el modelo actual de impuestos ad-valorem, basado en el precio de venta, podría ser reemplazado por un esquema ad-quantum, basado en el contenido real de alcohol. Este ajuste permitiría, según estudios económicos de 2022, aumentar la recaudación entre 15 mil y 25 mil millones de pesos, representando un crecimiento de 66% respecto a lo obtenido bajo el sistema actual.
La presidenta se mostró abierta a revisar la propuesta, aunque subrayó que la prioridad de su gobierno sigue siendo el combate a la corrupción en sectores donde persiste la evasión fiscal, insistiendo en que antes de aumentar tarifas fiscales, debe asegurarse una correcta recaudación de los impuestos ya existentes.
Actualmente, el marco fiscal establece que las bebidas alcohólicas están sujetas tanto al IVA del 16% como a tasas diferenciadas de IEPS, conforme a su grado alcohólico:
- Cerveza y vinos de hasta 14° G.L.: 26.5% sobre el precio de venta.
- Vinos y bebidas entre 14° y 20° G.L.: 30%.
- Licores con más de 20° G.L. (tequila, ron, whisky, ginebra, etc.): 53%.
Este modelo implica que, por ejemplo, una botella de tequila de precio base de 500 pesos debe venderse en 845 pesos para cubrir impuestos, haciendo evidente el impacto de las cargas fiscales actuales en el consumidor.
La propuesta de ajuste sugiere que el IEPS se cobre de manera similar a los combustibles, es decir, mediante una cuota fija por litro, mililitro o centilitro de alcohol puro, lo cual haría que los productos de mayor contenido alcohólico —como los licores fuertes— absorban una proporción mucho mayor del impuesto.
Durante su intervención, Sheinbaum también enfatizó que el control de calidad en las bebidas alcohólicas debe fortalecerse, especialmente para proteger a los jóvenes y a las personas en situación vulnerable, pero aclaró que esta tarea corresponde a las autoridades de salud y no directamente a las fiscales.
Por otra parte, la mandataria recordó que su gobierno ha logrado avances importantes en términos de eficiencia recaudatoria: de 2024 a 2025, se logró reducir el déficit presupuestal en dos puntos del PIB, equivalente a cerca de 700 mil millones de pesos, sin necesidad de recortes a programas sociales ni a obras públicas. Gran parte de esta mejora se atribuye a la simplificación de trámites ante el SAT y a las acciones emprendidas en las aduanas, que sumaron más de 100 mil millones de pesos adicionales a las arcas públicas.
Con esta posible reforma al IEPS de bebidas alcohólicas, la administración de Sheinbaum busca no solo incrementar los ingresos fiscales, sino también analizar alternativas de política pública para desalentar el consumo nocivo, asegurando al mismo tiempo que el acceso a productos de baja calidad y precio reducido sea más controlado.
Finalmente, la presidenta dejó claro que combatir la corrupción seguirá siendo su estrategia central para fortalecer las finanzas públicas antes de recurrir a cualquier ajuste en los impuestos.





