Empleados del SAT Reclaman Transparencia y Dignidad Laboral en un Pliego de ExigenciasTrabajadores del Servicio de Administración Tributaria (SAT) entregaron un pliego de peticiones al titular del organismo, denunciando favoritismo en el otorgamiento de plazas, condiciones indignas en sus centros de trabajo y prácticas laborales abusivas. Las demandas buscan restablecer el respeto a sus derechos fundamentales y mejorar sus condiciones tanto físicas como contractuales.
Los empleados del SAT exigen trato digno, equidad en oportunidades y condiciones laborales justas.

En un acto sin precedentes, personal del Servicio de Administración Tributaria hizo llegar un pliego petitorio formal a su titular, Antonio Martínez Dagnino, para solicitar una intervención urgente ante una serie de prácticas laborales que consideran lesivas para su dignidad y desarrollo profesional. Los trabajadores denuncian un patrón reiterado de asignación de plazas con base en relaciones personales y no en criterios como preparación académica, desempeño, experiencia o antigüedad. Esta práctica —según describen— crea un ambiente de favoritismo que margina el esfuerzo legítimo y limita las oportunidades de crecimiento dentro del organismo.
El documento también destaca el deterioro de las condiciones físicas de las oficinas del SAT. Elevadores fuera de servicio, baños inoperantes y empresas de limpieza que no proporcionan insumos básicos, son solo algunos de los problemas que enfrentan a diario. A esto se suma un clima laboral tenso, caracterizado por acoso por parte de superiores, supervisión opresiva, sobrecarga de trabajo y metas de recaudación irreales, que en conjunto violan preceptos esenciales de la Ley Federal del Trabajo, como el derecho a un ambiente sano, remuneración adecuada, respeto al horario laboral y condiciones seguras para desempeñar sus funciones.
Entre las exigencias destacadas, los trabajadores solicitan la aplicación inmediata de un aumento salarial justo, la revisión de los horarios laborales, el restablecimiento del seguro de separación individualizado eliminado desde 2018, así como un pago único de fin de año que solía equilibrar los beneficios entre el personal operativo y administrativo. También exigen el retorno del seguro de gastos médicos mayores, que fue suprimido sin mejoras visibles en el sistema de salud del ISSSTE, así como la reevaluación de las metas de recaudación, el establecimiento de mecanismos claros para prevenir el acoso laboral, mejoras urgentes en infraestructura y la creación de canales de comunicación internos eficaces para expresar sus inquietudes sin represalias.
El mensaje que subyace en este pliego es claro: si no se dignifican sus condiciones, no puede exigirse recaudación eficiente. Bajo esta consigna, los trabajadores hacen un llamado a la administración para abandonar el discurso y emprender acciones que restablezcan el equilibrio entre las exigencias institucionales y los derechos laborales. Mientras tanto, en varias entidades del país, empleados del SAT han iniciado manifestaciones simbólicas como protestas de “brazos caídos”, que si bien no paralizan completamente las actividades, sirven para visibilizar una problemática que ha sido ignorada durante años. El llamado está hecho y la responsabilidad ahora recae en las autoridades.





