Decreto Para Proteger la Industria Textil

Incremento temporal de aranceles y restricciones en IMMEX para fortalecer la competitividad nacional.

Aranceles del 35% y 15% para proteger la industria textil y confecciones en México.

El reciente Decreto para proteger la industria textil y de confección en México establece medidas clave para fortalecer la competitividad nacional y fomentar el empleo en un sector que ha experimentado una reducción significativa en los últimos años. Este decreto incluye un incremento temporal en los aranceles aplicables a ciertos productos importados y modificaciones en el Programa IMMEX, con vigencia hasta el 22 de abril de 2026.

Entre las acciones destacan el incremento a 35% en el arancel para mercancías confeccionadas (cubriendo 138 fracciones arancelarias) y 15% para mercancías textiles (17 fracciones arancelarias). Estas medidas excluyen a los países con los que México tiene tratados de libre comercio, priorizando así el comercio con socios estratégicos. Además, se amplía la lista de productos que no podrán importarse a través del Programa de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX).

El decreto responde a preocupantes indicadores económicos: en 2024, el empleo en la industria textil alcanzó su nivel más bajo, con una pérdida acumulada de 79 mil empleos en los últimos años. El Producto Interno Bruto (PIB) del sector textil ha disminuido a una tasa anual de 4.8%, lo que representa una pérdida de $1,229 millones de pesos al año. Además, desde 2019, México importa más mercancías textiles de las que exporta, incrementándose un 12.5% en confecciones y 0.8% en textiles.

Uno de los principales objetivos del decreto es fomentar el desarrollo de la industria nacional, establecer condiciones justas de mercado y combatir el contrabando técnico, que afecta gravemente la competitividad y el empleo en el sector. También busca garantizar que las empresas IMMEX cumplan con su obligación de devolver al menos el 80% de las mercancías importadas temporalmente, ya que 48% de las fracciones de la industria no han cumplido con este retorno.

Los beneficios esperados incluyen un aumento en la competitividad y el empleo en la industria textil, una mayor promoción de prácticas justas en el comercio y un fortalecimiento de las relaciones comerciales con los mercados con los que México mantiene tratados comerciales. Con estas medidas, el Gobierno Federal busca rescatar y revitalizar uno de los sectores clave de la economía mexicana.

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