Desde El 2022, El Contrato Por Escrito Para Personal Doméstico Es ObligatorioLa Ley Federal del Trabajo reconoce desde 2022 a las personas trabajadoras del hogar como sujetos de derechos laborales plenos, incluyendo la obligación de contar con un contrato por escrito que formalice la relación laboral entre empleador y empleado.
El contrato por escrito debe incluir los datos mínimos exigidos en el artículo 331-Ter de la LFT y conservarse con otros documentos laborales.

Desde 2022, la Ley Federal del Trabajo reconoce plenamente los derechos laborales de las personas trabajadoras del hogar, imponiendo como una de sus principales obligaciones la celebración de un contrato por escrito entre la persona empleadora y la trabajadora. Esta formalidad está prevista en el artículo 331-Ter y busca establecer con claridad las condiciones del servicio, evitando ambigüedades que puedan derivar en conflictos laborales o incumplimientos legales.
El contrato debe incluir, al menos, el nombre completo de ambas partes, el domicilio donde se prestarán los servicios, la vigencia o duración del contrato, una descripción clara de las funciones a realizar, la remuneración acordada con su método de cálculo y frecuencia de pago, la jornada laboral pactada, los días de descanso, vacaciones y si se proporcionan alimentos o alojamiento, entre otros elementos. También debe indicar las condiciones de terminación de la relación laboral y detallar cualquier herramienta, uniforme o equipo de trabajo que se proporcione. No cumplir con esta formalidad puede implicar sanciones laborales y administrativas para la persona empleadora.
La ley prohíbe expresamente prácticas discriminatorias como exigir constancias de no embarazo como condición de contratación. En caso de despido a una trabajadora embarazada, se presume que existe discriminación. Además, si se requiere el uso de uniforme, el empleador debe cubrir el costo. Todas estas disposiciones también son aplicables a trabajadores del hogar migrantes, garantizando una protección uniforme.
En cuanto a prestaciones, la legislación contempla vacaciones pagadas con su respectiva prima vacacional, al menos un día de descanso por cada seis trabajados, pago de aguinaldo equivalente a quince días de salario al año (proporcional si no se cumplió el año completo), y la inscripción obligatoria en el IMSS bajo el régimen específico para este sector. Las partes también pueden pactar beneficios adicionales de forma voluntaria y por escrito.
Para fortalecer la seguridad jurídica, se recomienda al empleador conservar copias firmadas del contrato, así como recibos de pago, comprobantes de días trabajados y cualquier comunicación relevante. Además, se sugiere implementar controles administrativos básicos que incluyan el registro de asistencias, calendario de vacaciones, y asesoría periódica en materia laboral. Estas prácticas permiten prevenir errores, demostrar cumplimiento ante una inspección y promover un ambiente de trabajo digno y justo.





