Proponen Prohibir Que Hijos De Ex Presidentes Busquen La Presidencia Hasta 10 Años Después

Morena respaldó la reforma antinepotismo con 100 votos y solicitó que la medida entre en vigor en 2027. Las negociaciones internas generaron polémica dentro del partido.

La reforma busca impedir que hijos de ex presidentes puedan contender por la presidencia de inmediato.

El Congreso de la Unión se encuentra en medio de una controversia tras la propuesta de una reforma antinepotismo que impediría que hijos o familiares directos de ex presidentes puedan contender por la Presidencia de la República hasta 10 años después del término del mandato de su familiar. La iniciativa, impulsada por el Partido Acción Nacional (PAN), fue respaldada por Morena, con la condición de que la aplicación de la reforma se postergue hasta 2027.

De acuerdo con declaraciones del coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, su correligionaria Gabriela Jiménez Godoy, vicecoordinadora del partido, habría ofrecido 100 votos a favor de la iniciativa del PAN sin consultar con su bancada. Según Monreal, Jiménez negoció directamente con el diputado panista Federico Döring, quien le propuso el apoyo a cambio de incluir una cláusula que afectaría a los hijos del presidente Andrés Manuel López Obrador, refiriéndose específicamente a los López Beltrán.

Jiménez Godoy, quien ha estado vinculada a la construcción de un nuevo partido político, habría aceptado la propuesta con un “¡órale!”, lo que generó inconformidad en algunos sectores de Morena. Monreal, al enterarse del acuerdo, expresó su sorpresa y cuestionó la falta de consulta interna antes de llegar a un pacto con la oposición.

El debate interno dentro de Morena se intensificó cuando 14 diputadas del partido abandonaron la sesión en señal de inconformidad con la redacción final de la reforma. Entre ellas estuvo la propia Jiménez Godoy, acompañada de los legisladores Alfonso Ramírez Cuéllar y Napoleón Gómez Urrutia, quienes también se deslindaron de la negociación con el PAN.

Por su parte, el diputado Ramírez Cuéllar negó haber participado en cualquier tipo de negociación con la oposición y enfatizó que solo el coordinador del grupo parlamentario está facultado para discutir acuerdos en nombre del partido. La controversia se incrementó cuando Elías Lixa, coordinador del PAN, reveló que algunos legisladores de Morena se retractaron de sus reservas tras haber negociado con ellos, lo que evidenció divisiones dentro del partido oficialista.

En respuesta a las acusaciones, Jiménez Godoy admitió que tuvo acercamientos con todas las bancadas para cabildear la iniciativa, pero aseguró que su intención nunca fue comprometer los votos de Morena sin respaldo de su grupo legislativo. Además, mencionó que Ramírez Cuéllar estaba al tanto de sus conversaciones con la oposición.

El coordinador Ricardo Monreal intentó disipar la controversia señalando que no hay división interna en Morena, aunque reconoció que cada legislador tiene la libertad de dialogar con otros partidos. Sin embargo, esta polémica ha abierto un nuevo frente dentro del partido en el poder, con cuestionamientos sobre la estrategia política y la unidad interna rumbo a futuras reformas constitucionales.

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