El redondeo es una práctica habitual en el comercio, en la que los precios de los productos o servicios se ajustan para simplificar las transacciones en efectivo, evitando así la necesidad de utilizar monedas de baja denominación, como los centavos. Esta práctica no solo facilita el manejo del efectivo, sino que también optimiza el proceso de pago, reduciendo el tiempo y el esfuerzo requeridos tanto por los consumidores como por los comerciantes.
En México, el tratamiento fiscal de los redondeos se ha definido claramente en las guías de llenado del Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI). Con la modificación introducida en marzo de 2019, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) estableció un criterio específico para el manejo de las diferencias resultantes de redondeos en operaciones mensuales.
Cuando las empresas, como las de servicios de telefonía o internet, realizan cobros mensuales y aplican redondeos a favor o en contra del cliente, estas diferencias se pueden mantener en una cuenta de orden. Sin embargo, estas diferencias deben aplicarse a facturas futuras del mismo cliente dentro de un plazo de dos meses calendario inmediatos posteriores a la transacción original. Si no se aplican dentro de este plazo, se requiere emitir un CFDI por…